Vacaciones Verano 2015 – Parte 1: La Alhambra


Un poco tarde, ya que las vacaciones ya han pasado, pero lo había prometido y lo tenía pendiente: escribir sobre mi última visita a la Alhambra de Granada, este verano 2015. Ya la había visitado antes, de adolescente, pero las sensaciones que me transmite este monumento no han cambiado y creo que ahora he sabido apreciarlo mejor.

Visitar Granada y no ver a la Alhambra es como morirse sin nunca haber vivido. 
Dicen las estadísticas que es uno de los 10 monumentos más visitados del mundo y desde luego es el más visitado de España (3 millones de visitas anuales). Y no es para menos.
No me voy poner aquí explicando todo el emplazamiento ni los detalles que tiene esta obra de arte. Cualquier guía o site de internet lo puede explicar. Pero sí os voy a explicar lo que siento cada vez que visito este sitio único.


La Alhambra, además de ser una oportunidad casi única para visitar y entender lo que fue la cultura musulmana en Europa, es una reliquia que explica como muchas veces en la historia el ser humano retrocede en vez de progresar. Construida entre el siglo IX y el siglo XII, tiene más estética, gusto y funcionalidades/innovaciones que la mayoría de los monumentos que se construyeron durante los siglos posteriores, como por ejemplo la "casita" ideada por Carlos V en el mismo emplazamiento…


Para empezar, nada más pisar este sitio mi mente viaja en el tiempo. Si cierras los ojos, el sonido del agua te acompaña por todo el recorrido, dando una sensación de paz y tranquilidad. Dan ganas de quedarse allí para siempre.


 Suelo ser muy observadora en mi día a día y captar cada detalle de lo que me rodea, por eso aquí, pongas donde pongas la vista, solo ves un gusto por la estética que pocas culturas en esa época tenían. Empezando por el suelo y las paredes ricamente decoradas, hasta el más mínimo adorno o acabado. ¡Ojalá pudiera viajar en el tiempo y poder transportarme aunque sea un segundo a aquella época!





Como la visita exigía una buena combinación entre estética y práctica, he elegido un look de 2 piezas para la ocasión, compuesto por un body negro con transparencias y bordados barrocos de la marca londinense Top Shop, comprado en el 2013 y una falda de encaje plisado de la marca parisiense Sixth June, comprada este año 2015. El sombrero de paja es de Next y sirve para quitarle seriedad al look y darle un toque más bohemio.

LORENAPANEA

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