La moda del Selfie: Toda la Verdad


Desde el Papa hasta Obama, cualquier perro, gato, mono, ratón o cucaracha se ha sacado algún selfie durante los últimos 2 años, simplemente porque toda la peña lo hace.

Los hay de muchos tipos: de viaje, comiendo, en grupo, con famosos, con los niños, con caretos, justo después de despertarse, en pareja después de un polvo, empalmado/a, etc.  
Sea cual sea la razón, si os estáis sacando muchos selfies últimamente, ya va siendo hora de entender y saber de dónde viene ese comportamiento – condición sine qua non para entender quiénes somos y hacia dónde vamos – porque puede ser preocupante.


Empecemos:

Por un lado hay razones externas que provocan el impulso de hacerse un selfie:

1.      Razones tecnológicas: La masificación de los móviles con cámara obviamente facilita la cosa que ya antes era igual de estúpida pero mucho más trabajosa (había que andar con un armatoste de Kodak para todas partes, sacarse miles de autofotos gilipollas, gastarse un montón de rollos de fotos, mandarlos al fotógrafo para que este se riera de nosotros y nos cobrara un riñón por material tan inútil, escanear cada una de esas fotos pagadas a peso de oro y subir una por una al Fotolog o Messenger con una conexión de internet de 56 Kb.


2.      Razones biológicas y del medio: Todos los animales mamíferos, incluyendo los humanos, contienen en sus cerebros sistemas que se activan para provocar la imitación de sus pares. La función de estos sistemas (compuestos por las llamadas neuronas-espejo) está ligada al aprendizaje de tareas necesarias a la supervivencia, como caminar, correr, nadar, comunicar, cazar, entre otros.
En el caso de los selfies, y porque estamos hablando de un comportamiento masificado, la presión social e influencia del medio están provocando una activación de estos sistemas que provocan los comportamientos macaconios en las personas, para realizar una tarea que nada tiene que ver con su supervivencia pero que al coordinar las neuronas-espejo con los ganglios basales (neuronas responsables por las tareas repetitivas) hacen con que el ser humano gaste su tiempo en una tarea repetitiva e inútil  - solo un detalle, os informo que ni las neuronas-espejo ni los ganglios basales están situados en la corteza prefrontal del cerebro (zona del cerebro responsable por la creatividad y resolución de problemas) lo que ya os dice bastante sobre el acto de hacerse un selfie

Por otro lado, por razones más complejas y quizás peores, el comportamiento de hacerse un selfie está íntimamente ligado a causas patológicas del foro psicológico:


1.      Necesidad de autodefinición: el Dr Terry Apter, profesor en la Universidad de Cambridge, ha llegado a la conclusión que las personas al hacerse un selfie están buscando conseguir llamar la atención para que su entorno se acuerde de su existencia (al día se suben más de 30 millones de selfies en Instagram). Hasta aquí nada de nuevo.

     2.     Trastorno Disfórmico Corporal (enfermedad mental): es una enfermedad mental y algunos estudios indican que 2 de cada 3 personas que se hacen un selfie padecen de este trastorno, aunque en diferentes grados. Estos pacientes se fijan en cualquier mínimo desperfecto que tenga su cuerpo y magnifican dicho defecto cuando suelen ser pequeños fallos totalmente imperceptibles para los demás. Los selfies han venido a agudizar ese problema mental de las personas, hasta el ridículo de que la gente se tira horas sacando autofotos que no enseñen ninguna imperfección para poder subirla a las redes sociales. Por ejemplo, el caso extremo de Danny Bowman, un teenager británico que estaba desesperado por atraer a chicas y para eso se tiraba 10 horas y 300 fotos al día para conseguir el selfie perfecto. Al no conseguirlo, intentó cometer suicidio.
    
    Según la Dra. Pamela Rutledge, directora del Media Psychology Research Centre en Boston, la necesidad constante de hacerse selfies puede ser un indicador muy visible de falta de confianza y baja autoestima, más bien como una forma de pedir ayuda, que puede transformar a la persona en víctima de sus complejos.



Si habéis leído el texto hasta aquí, sois ahora unas personas mejor informadas y si tenéis una buena capacidad de introspección (i.e. entender vuestro comportamiento y sus razones), acordaros de esto: la próxima vez que os hagáis un Selfie sed conscientes de que no os estáis solo haciendo una autofoto divertida.

LORENAPANEA


No hay comentarios:

Publicar un comentario