El origen de los prejuicios a la hora de vestir



Siempre que hago un vestido, no busco que sea una prenda espectacular y perfecta sino que sea el complemento que falta a la mujer para que luzca toda su confianza y autoestima en el evento social en que va a participar. Desarrollé esta filosofía porque, después de diseñar y confeccionar ropa para mujeres de diferentes clases, con estilos completamente diferentes y desde la talla 34 hasta la talla 54, me di cuenta de que todas estas señoras, sin importar su clase, estilo o talla, tenían algún complejo con su físico – y os garantizo que muchas eran realmente guapas y atractivas.

¿De dónde vienen todos estos complejos, ataduras y obsesiones con el físico que atormentan a las mujeres?

Bueno, es fácil encontrar ejemplos actuales y pasados para descubrir que la sociedad ha cargado a las mujeres de prejuicios. Pero hay 2 momentos en la historia que marcan la mentalidad dominante en la cultura occidental hoy día:

1º) Según el profesor Pablo José Abascal (en su obra Infidelidad y adulterio en España), cuando el emperador romano Augusto (un poco antes de Cristo…) se dio cuenta de que el imperio tenía cada vez menos soldados porque las mujeres estaban teniendo cada vez menos hijos, Augusto tiró de las leyes y del cristianismo para limitar la libertad sexual de las mujeres romanas (que ya conocían muy bien las técnicas abortivas). Fue en ese momento que el catolicismo empezó definiendo como la mujer se tenía que comportar, “respetar” y “servir” a su marido, vestir de forma recatada para no provocar a los otros hombres, etc…


2º) Aunque los intereses políticos y religiosos transformaron a la mujer en un objeto durante varios siglos, no fue hasta los comienzos del siglo XX con la cultura de masas y los nuevos medios de comunicación que se empezó esparciendo la figura de una mujer ideal y bajo los mismos cánones en todo el mundo occidental. Las revistas y periódicos empezaban a difundir caricaturas de un ideal femenino tanto a nivel de cuerpo como de vestuario, la radio y más tarde la televisión empiezan emitiendo novelas a miles de personas con mujeres como figuras centrales. Aunque la masificación y los medios de comunicación ayudaron romper muchos prejuicios sobre las mujeres y a reponer la libertad sexual (no hace falta recordaros el atrevimiento de Coco Chanel, Elizabeth Taylor o Marilyn Monroe) también vino a imponer otros, al definir los estándares que hacían con que una mujer fuese admirada.     

Daros cuenta que después de que fuera abolida por Augusto en el imperio romano, la libertad sexual de la mujer solo fue repuesta por ley casi 2000 años después en España con la Constitución española (ya para no decir que la Religión era enseñanza obligatoria en las escuelas…). Casi la mitad de la población de hoy día vivía en 1978 o por lo menos fue educada por personas que sí vivieron antes de esa época. En la moda, esto se refleja a la hora de usar una falda un poco más por encima de la rodilla, un escote más pronunciado o simplemente un color más “provocativo” como el rojo…



Es imposible pedir a las personas que cambien una mentalidad enraizada durante 2000 años por todos lados. Sin embargo me choca que los jóvenes que ya nacieron en la nueva era todavía no sepan verlo tampoco… 

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